La
frase corresponde a Carlos Hubert, director de la Sociedad Rural
Argentina y vicepresidente de Ogden Rural SA, consultado por La
Nación a pocas horas de que la Legislatura porteña decidió
no autorizar la rezonificación del predio ferial de Palermo,
necesaria para construir allí un complejo de cines.
"Es un proyecto que tiene horas, y vamos a analizar
alternativas, pero un hotel podría resultar un buen servicio
complementario para el centro de exposiciones", dijo
Hubert.
Anteayer, la Comisión de Planeamiento de la Legislatura
decidió archivar el proyecto de los directivos de la Rural y de
Ogden para que se autorizara erigir en el predio un centro de
entretenimientos con 14 cines, restaurantes y estacionamiento
para 2000 vehículos.
Según el presidente de la comisión, el legislador
aliancista Marcelo Vensentini, se decidió archivar la
iniciativa y dejar que caduque el 28 del actual sin pasar por el
recinto, "porque los cines no responden a la categoría de
uso complementario al predio de convenciones".
Significa que el uso del complejo de cines no está
subordinado a los fines de las exposiciones y convenciones, sino
que constituye una alternativa en sí misma, que generaría más
tránsito y contaminación ambiental y sonora en Palermo.
La decisión de la Legislatura no fue bien recibida en la
Sociedad Rural. De todos modos, a tres años de que comenzó la
polémica -tanto en el recinto como en la justicia penal-, los
directivos aseguran que no insistirán en el mismo proyecto y
que la posibilidad de ver una película a metros de una vaca con
cucarda está definitivamente descartada.
"No es justo. Una vez que realizamos la parte no
redituable de la inversión -en el centro de convenciones-, no
nos autorizan las obras redituables con las que atraímos los
capitales extranjeros. Alguna compensación nos van a tener que
ofrecer", aseguró Hubert, y mencionó la posibilidad de
levantar un hotel.
"Cada vez que se realiza una convención, los turistas
tienen que alojarse en hoteles que quedan lejos y la zona puede
ser bastante peligrosa de noche. Por ejemplo, en la última
convención internacional del Rotary Club, algunos socios no tenían
dónde alojarse o debían volver hasta el Centro de noche, con
los riesgos que eso implica. Un hotel solucionaría el problema
y se complementaría con los usos originales del predio."
El nuevo proyecto incluirá un centro gastronómico para
ofrecerles a los visitantes diversas posibilidades a la hora de
comer.
La iniciativa fue recibida con resquemor entre los miembros
de la Comisión de Planeamiento. "Esto no es una cuestión
de trueque, de cambiar cines por hotel. Tendremos que analizar
la alternativa de un modo serio, pero personalmente no me parece
un proyecto razonable", dijo Vensentini.
"La iniciativa de los cines nunca tuvo consenso y por
eso se decidió archivarla. Ahora se analizarán otras
alternativas. Pero sólo se autorizarán proyectos
complementarios al centro de convenciones y que no generen un
mayor movimiento de tránsito y público, que haga que la zona
colapse. No es cuestión de hacer lo que más le convenga al
inversor, sino al ciudadano", dijo el diputado por Nueva
Dirigencia, Miguel Doy.
El secretario de Planeamiento Urbano porteño, Enrique García
Espil, manifestó su respaldo a la decisión de la Legislatura.
"Coincido porque el proyecto de los cines no alcanzó el
consenso. Si hay una nueva idea, como ser un hotel, se tendrá
que presentarla a los legisladores y analizar si sus usos
concuerdan con los fines originales del predio", dijo.
La iniciativa también tuvo repercusiones entre los vecinos.
Javier García Elorrio, titular de la Fundación Ciudad, que
impulsó los cuestionamientos al proyecto de los cines, aseguró:
"También se habla de hacer un parque temático, pero no es
cuestión de cambiar los usos para que los números cierren. Sería
dar un consentimiento abusivo a una entidad privada y no es
justo".
En la Legislatura anunciaron que la semana próxima se
comenzará a trabajar en la creación de una comisión especial,
compuesta por miembros del Ejecutivo, del Legislativo, de la
Sociedad Rural y de Ogden para analizar las alternativas para el
futuro de una de las zonas más concurridas de la Capital.
Aunque todos los sectores se manifestaron abiertos al diálogo y
a una salida consensuada, la polémica de la Rural está lejos
de terminar.