Hace algunos años, a nadie se le habría
ocurrido comparar Palermo Viejo
con el Soho neoyorquino o con el mismísimo Hollywood. El barrio
porteño, aquel que acunó historias de malevos y traiciones en
Borges, se caracterizó siempre por sus casas bajas y sus calles
empedradas, pero no por los artistas que, como hongos después
de la lluvia, florecen hoy en cada esquina.
Constituido por la Secretaría de Cultura
porteña para este fin de semana, el programa cultural Estudio
Abierto Palermo es una
invitación para conocer la trastienda de la actividad de estos
artistas que han conseguido modificar la esencia de la zona.
Más de 10.000 personas se acercaron ayer a
las distintas propuestas que transformaron el barrio en un
gigantesco estudio de arte. La nutrida agenda, que incluye
recorridos por los distintos talleres, muestras de plástica o
diseño y recitales, continuará hoy, a partir las 11, hasta la
medianoche.
La primera experiencia del Estudio Abierto se
realizó en noviembre del año pasado, en el barrio de San
Telmo. En aquella oportunidad participaron más de 9000 personas
y 150 artistas abrieron sus puertas al público.
Ayer concurrieron al acto de lanzamiento en Palermo
el jefe de gobierno, Aníbal Ibarra; la vicejefa, Cecilia
Felgueras, y el secretario de Cultura, Jorge Telerman, quien
anticipó que la muestra se hará anualmente en distintos
barrios.
Recorriendo los talleres
Una de las actividades más atractivas que el
publico podrá disfrutar hoy son los recorridos gratuitos por
algunos de los más de 60 estudios de artistas plásticos, fotógrafos,
diseñadores o escultores.
Los organizadores prepararon cuatro trayectos
distintos para poder visitar el lugar donde cotidianamente
realizan sus creaciones Tulio de Sagastizábal, Carlota
Petrolini y Mariano Sapia, entre otros artistas afincados en Palermo.
El estudio de De Sagastizábal, que alberga a
Félix Rodríguez o Luis Linder, es el primero del Recorrido 2.
Con Charlie Parker como música de fondo, la gente se interesó
por la actividad y las obras de los artistas, que contestaron
las preguntas y explicaron algunos de sus secretos.
"Cada obra es como un fragmento de algo
más extenso con un orden lógico del mundo. Para explicar una
obra tendría que explicar todo lo que hice antes. Pero vale la
propuesta", expresó De Sagastizábal.
Un taller de plástica, una exposición de
fotografía, una muestra de arte textil, el diálogo con un
escultor: cada recorrido tuvo ayer su atractivo. Pero los
trayectos no sólo permiten conocer la antesala de la producción
artística: para muchos, también son una posibilidad de
descubrir una Buenos Aires distinta, con casas con patios de
baldosa y aljibes en los que se refleja el sol.
"Creo que la gente no sólo se interesa
por las actividades. Es bueno conocer el barrio y recuperar la
memoria de la infancia: muchos crecimos en casas como éstas",
contó Estela Blumenkrans, una vecina que participó del
recorrido.
Debido a la cantidad de gente que se sumó a
la propuesta, los organizadores tuvieron que multiplicar los
trayectos. Los interesados en participar de las visitas guiadas
deberán anotarse al mediodía en las mesas que se ubicarán en
la plaza Julio Cortázar, de Serrano y Honduras.
En Gurruchaga, entre Honduras y El Salvador,
la productora Buen Día evocó la Semana de Mayo de 1810, con
una recreación moderna que incluyó proyecciones de videos, música
y desfiles.
Además de los trayectos por los ateliers, Palermo
Viejo alberga hoy otras
actividades, como recitales en las plazas y esquinas, desfiles
de moda, clases abiertas de danza y teatro y números teatrales.
Ignacio Buquete