LA
PRESERVACIÓN EDILICIA Y EL PATRIMONIO
El
patrimonio de una ciudad no sólo involucra sus obras de arte,
su riqueza arqueológica, las casas o palacios suntuosos y las
iglesias centenarias.
Tampoco sólo los bienes materiales hacen a la cultura patrimonial
de una comunidad, también hay elementos intangibles, como la
identidad o el valor de las raíces. Es ésto justamente
lo que diferencia a un barrio de otro. Su más cabal expresión
de singularidad, que tiene directamente que ver con la obra realizada
por generaciones anteriores.
Por eso, los espacios urbanos son aglutinantes simbólicos de
este tipo de identidad colectiva, ¿quién lo duda?.
Es
el caso de Palermo Viejo.
El encanto de este lugar está dado justamente por la existencia
de sus habitantes, que permanecieron a lo largo del tiempo, que cuidaron
y quisieron "su lugar", y que constituyeron una trama de
identidad y pertenencia.
Es un fenómeno que no estuvo a cargo del Estado o de alguna
de las administraciones públicas, sino de la acción
organizada de los individuos en el seno de la sociedad civil o del
Tercer Sector orientada a tal fin.
En cambio, las diversas intencionalidades políticas -de acuerdo
a los gobiernos de turno- fueron sistemáticamente destruyendo
la trama identificatoria de muchos otros barrios de Buenos Aires.
Si se permite la instalación de torres en Palermo Viejo se
corre el riesgo de atentar contra su identidad y no solamente habrá
una perturbación o un colapso en los servicios de la zona,
sino que se perderá todo lo atractivo que el barrio tiene y
por lo cual, se radicaron masivamente locales gastronómicos,
galerías de arte, negocios de diseño, de ropa y de decoración,
etc.
El turista mismo viene a Palermo Viejo porque es un barrio distinto,
de casas bajas -que ya casi ni quedan en Buenos Aires- y si todo ésto
cambia, si las cosas siguen avanzando en la dirección en que
lo están haciendo sin ninguna regulación, ni control,
ni cumplimiento de normas, el resultado será de una degradación
tal que aquello que lo volvió atractivo se perderá definitivamente.
Al desaparecer su identidad desaparecerá el barrio. Y ya no
será negocio para nadie.