UNA LÁGRIMA EN EL DESIERTO
de Lucía Bohorquez

La mujer rubia de raíces blancas mira a través del vidrio del colectivo y observa cómo dos destinos conversan, se cruzan y fuman cigarrillos. Y la mujer piensa acerca de las vueltas que tiene la vida. Piensa que las redes rojas de ese viejo pescador se han chocado hoy con un pez que una chica vio una vez en Colombia.
La mujer sigue su camino viendo cómo veintitrés años se fueron por la ventana de su sonrisa. Recuerda qué pasó aquel día. Recuerda qué no pasó, y no llora. No llora porque está grande, no llora porque de chica siempre lloraba.
La mujer no llora y piensa: ningún destino es igual a otro. Y agrega: Y ningún destino se concreta como uno cree. Los destinos son azar. La vida es azar. La humanidad es azar. Y la humanidad, cada personita, son años. Años vividos o no, como la mujer del colectivo. Años importantes, números, la humanidad es un número, piensa. Y no llora.

el barrio | so.fo.pa.vi. | cartelera | arte | servicios | gifs | ballet 40-90 |
viajes | juegos | firmas | en Francés | otros sitios | amigos | correo