MI GREMIO ES MIGRAÑA

Oíme bien, o mejor leeme bien. Tal y como están las cosas, la verdad, la verdad, no te podés oponer al gremio.
Ninguno de nosotros, los no militantes en listas o agrupaciones sabemos qué hacer, cosa de lo más extraña ya que a todos nos pasa casi lo mismo y nos escuchamos todos los días diagnosticando problemas comunes a todos los niveles, a todos los docentes, a todos los distritos, a todas las escuelas y me atrevería a decir a todas las provincias.
Pero si levantás la voz un poco sos “zurdo”, un hijo del demonio que no comprende el régimen establecido. Lo cierto es que me quieren colocar en un determinado lugar, en la izquierda, la parte siniessssstra, para que vos, que pensás mal de las posturas del gremio, igual que yo, que hacés cada vez con más ganas los paros propuestos y pedís más, me mirés con desconfianza cuando declamo en las reuniones que todo está mal, que somos pobres y que los piqueteros no son los malos. Porque seguro que soy zurdito, y por lo tanto alguien a quien hay que tenerle miedo aunque sea pobre, sea tu compañero, te ayude con los chicos cuando no podés sola o solo y te diga feliz día todas las mañanas.
Entonces qué. Si yo no soy y otros son pero son como nosotros. Para que me escuches y el gremio no me acuse. De qué me disfrazo.

Daniel Asprela

el barrio | so.fo.pa.vi. | cartelera | arte | servicios | gifs | ballet 40-90 | Julio Cortázar
cocina | cuéntenos | viajes | juegos | firmas | en Francés | otros sitios | amigos | correo