
Las
más tempranas memorias que el pintor y fotógrafo Alex
Ocampo asocia con el arte son las de los aromas de trementina que
saturaban el taller de su abuela, tía carnal del Che Guevara
y preferida de sus nietos.
Ana María Guevara Lynch era una capacitada amateur y viéndola
trabajar amorosamente sus creaciones de Sorolla, Chardin o Chaplin,
Alex aprendió a amar la luz y el color, ya fueran capturados
en film o en óleos.
Continuó su formación bajo Jean Josse, un artista inglés
que por entonces enseñaba en Buenos Aires y luego entró
en la carrera de Arquitectura de la Universidad de Buenos Aires. Desde
entonces ha perfeccionado su pintura en los talleres de los maestros
argentinos Ricardo Garabito, Eduardo Labombarda y Alejandro Boim.
Después del intervalo que singnificó su estadía
de nueve años como monje en un monasterio de la Ramakrishna
Mission, continuó con el ejercicio de su temprano interés
en la fotografía viajando a la India, Japón, China,
Túnez, Italia, Grecia, Francia, España, Inglaterra,
los EE.UU., Canadá, y en camino de regreso a su tierra, Brasil
y Uruguay.
Fue aceptado como miembro en el grupo "Imagema", fundado
por el conocido fotógrafo Horacio Coppola.
Sus fotografías han sido publicadas en el New York Times,
Sciencia e Vita, Gambero Rosso, First, Pertenecer, Diners, Geomundo,
APA Guides, Cuisine et Vins, La Nación, etc.
Sus trabajos como fotógrafo y como pintor de retratos y naturalezas
muertas han sido expuestos en el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires
y en varias galerías y museos de Argentina y pertenecen a colecciones
privadas tanto en su país como en el exterior, entre ellas
la colección Benson & Hedges.